
El catalán se siente muy cómodo en el trazado luso y quiere dar una alegría su equipo. "En primer lugar por mí mismo, pero también por mi equipo, porque están trabajando mucho y quiero recompensarles su gran esfuerzo", confesó.

El toledano considera que su máquina se adapta muy bien al trazado luso. "En lo que respecta al circuito, la KTM es una muy buena moto para esa pista. El año pasado rompieron, pero demostraron que podían estar ahí delante", comentó.

El piloto de Honda explicó que el asfalto luso "no está en las mejores condiciones" ya que tiene "bastantes baches" y es "resbaladizo", pero en Estoril se siente como en casa. "Me gusta el ambiente, ¡es cien por cien español!", recalcó.